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21 marzo 2019

FLORES ROJAS








...al acecho de la presa,
negociando en cada mesamaquillajes de ocasión;siguen todos los raílesque conduzcan a la cumbre,locos por que nos deslumbresu parásita ambición.Antes iban de profetasy ahora el éxito es su meta;mercaderes, traficantes,mas que nausea dan tristeza,no rozaron ni un instantela belleza...
L.E.AUTE

26 junio 2018

Splendor in the Grass

“Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba. Aunque ya nada pueda devolverme las horas de esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no debemos afligirnos, pues siempre, la belleza subsiste en el recuerdo.”
Natalie Wood en Resplandor en la hierba  




Splendor in the Grass, 1961


22 noviembre 2016

Movimiento




Si la pintura no inquieta, ¿es una pintura?

El jarrón da forma al vacío y la música al silencio.

Georges Braque

10 junio 2013

LOS AÑOS DE GIVERNY

Claude Monet


Giverny, 27 de julio de 1883
Estimado señor Durand,
Esta tarde enviaré a Vernon para que le sea remitida mañana una caja
con siete cuadros cuyo detalle le adjunto. Le he hecho esperar un poco,
pero le diré que esos retoques que parecen no ser nada son mucho más
difíciles de lo que se piensa, y me han costado mucho trabajo. En fin,
espero que esté satisfecho con este envío. Seguí su consejo y he logrado
algunas cosas bastante buenas con telas que consideraba perdidas. Me
hubiera gustado enviarle algo de aquí, pero el tiempo ha sido muy malo.
Dentro de ocho o diez días le enviaré más cuadros. He encargado a mi
proveedor de colores que haga llegar a su casa lienzos en blanco para
que usted los ponga en mi caja y me la remita a continuación, dirigida
a mi nombre a la estación de Vernon… Cuento también con recibir un
envío de dinero mañana sábado.
Saludos de su afectísimo
Claude Monet

Puesta de sol en Étretat, invierno 600 [francos]
Étretat 600
La Manneporte (Étretat) 600
Barcos de pesca (Étretat) 500
Mal tiempo (Étretat) 500
Una trampa de pesca (Pourville) 600
Marea alta cerca de Pourville 600
Giverny, 1 de diciembre de 1883
Estimado señor Durand-Ruel
[...] Me gustaría poder responderle que sus paneles están terminados,
pero desgraciadamente no consigo lo que quiero, y me están dando muchos
problemas. Todos los grandes están terminados, que es lo principal, incluso
he hecho dos de más para el caso de que uno o dos no armonizaran con
el conjunto; pero para llegar a hacer esos seis paneles, ¡cuántos he tenido
que hacer y deshacer! más de veinte, tal vez treinta. Ahora estoy trabajando
en los pequeños y espero que la cosa vaya mejor, aunque tenga
que volver a hacer algunos de los ya terminados. Respecto a los otros
cuadros, pronto habré acabado de retocarlos. Espero terminar pronto
con todo esto, pues hace un siglo que no trabajo del natural al aire libre.
Me alegra mucho saber que lo que le envié ha tenido éxito, pero a mí
me cuesta cada vez más encontrarme satisfecho y llego a preguntarme si
no estaré volviéndome loco, o bien si lo que hago no es ni mejor ni peor
que lo anterior, sino sencillamente que hoy tengo más dificultad para
hacer lo que hacía antes fácilmente. Sin embargo me parece que tengo
razón al encontrarlo más difícil [...]
Suyo afectísimo
Claude Monet

15 mayo 2013

Ser un pintor


Elegí conscientemente el camino del perro a través de la vida. Voy a ser pobre. Voy a ser pintor.
Vincent Van Gogh




No importa lo que un pintor pinta mientras esté bien pintado.
Mark Rothko



La luz no es una cosa que puede ser reproducido, sino algo que debe ser representado usando otra cosa... Colores.
Paul Cézanne

15 abril 2013

DEDICATORIA


El vino siembra poesía en los corazones.

Dante Alighieri





DEDICATORIA


_ Dedíqueme usted esta flor de arena

(Levanta la mirada

luz en la costumbre de la pluma

piensa

sonríe acaso infinitamente

tristeza

pájaro de ilusión

veintitrés siglos

dibuja una granada en sueño)

_Hace muchos años

_No importa

yo recuerdo desde el otro olvido del agua

(Se inclina

traza un signo de estrellas sobre los versos

formas de humo

_Fue casi ayer...

Lentamente murmura la sombra que se aleja

Pedro Enríquez


https://www.facebook.com/pedro.enriquez.13

23 marzo 2013

Fuego y rocio


Fuego y rocio 100 x 100

A punto de cumplir 43 años de edad, en 1883, Claude Monet había vivido ya lo que es el éxito. Sin embargo, estaba en la búsqueda de algo nuevo, una nueva forma de pintar, un lugar apartado donde vivir y pintar. Lo encontró en el norte de Francia, en Giverny, un poblado habitado desde el Neolítico y que más de mil años atrás ya tenía la fama de dedicarse al cultivo de la vid. Aquí construiría un jardín a su medida para pintarlo, donde viviría otros 43 años y recibiría a sus incondicionales Cezanne, Renoir, Matisse... 

Desde aquí y hasta aquí, salieron y llegaron diversas cartas que ahora se reproducen en el libro “Los años en Giverny. Correspondencia” de Claude Monet y cuyo cuidado estuvo a cargo de Paola Alarcó, jefa del área de Pintura Moderna del Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid). Sus cartas, recopiladas y traducidas por primera vez al español, nos permiten asomarnos a la faceta más íntima de un artista que sufrió durante su vida la búsqueda de la perfección, que gozó del amor, de la familia y de la amistad, que vivió con interés los asuntos de su tiempo, que viajó incansablemente buscando el paisaje ideal y que le narró su vida diaria a pintores como Renoir, Cézanne o Pissarro, a escritores como Zola y Mallarmé, a su paternal agente Durand-Ruel, y sobre todo a su esposa Alice.

En una de sus cartas a su agente, puede leerse: “[Giverny], 5 de junio de 1883. Estimado señor Durand, [...] No he tenido más remedio que hacerme construir a la orilla del Sena un cobertizo para proteger mis barcos y guardar mis caballetes y telas. Esta construcción ya se ha terminado, ahora tengo que pagarla y cuento con su promesa. No he querido decir que pensárais abandonarme, pero creí que en aquel momento aquello estaría por encima de sus posibilidades. En cuanto tenga algo que merezca la pena se lo enviaré. Ahora voy a poder dedicarme por completo a la pintura, pues he estado bastante ocupado con la instalación de mis barcos. Como el Sena no está cerca de la casa, he tenido que ponerlos a buen recaudo; y luego la jardinería que me ha absorbido un poco recogiendo algunas flores para pintar los días malos. Finalmente todo esto ha terminado, no voy a soltar ya los pinceles y podré mandarle cosas que le gustarán. Mientras tanto, le pido que no me olvide, pues la tranquilidad es lo primero para trabajar bien. Suyo afectísimo.


 Claude Monet”.

19 febrero 2013

Preso el amor




Preso el amor

Si amar fuese una condena,
preso soy de amor.
Amor tallado en piedra
con labios lluvia
y caricias de niebla.

Preso de un tiempo
sin noches ni días,
de un océano de seda.
Del silencio del agua
donde las caracolas regresan.

Si no fuese amor,
quede mi corazón cautivo de la tierra,
que de este negado amor nazcan alamedas
con corazones grabados en sus cuerpos,
con flores nuevas y música de pájaros

Marcos Jimenez León





28 enero 2013

COLOR DE VERSOS





LA GALERIA DE ARTE
Proyecto de un relato


Descolgué mi abrigo de la enorme percha y abandoné la lóbrega taberna, dejando atrás el murmullo de las conversaciones y una sutil y espesa niebla de tabaco sobre el tosco techo de madera. Al salir, el fuerte muelle aprisionó la puerta apagando completamente el sonido interior.
En la torre, la campana con sus rítmicos latidos, acusó indiferente la media noche.
Emprendí el camino solitario hasta mi casa, un recorrido corto, tan solo apenas tres manzanas, como otras noches, sin la presencia de un alma.
Al pasar frente a la vieja galería, aprecié que un hilo diminuto de luz amarillenta se escapaba fugaz entre las pesadas hojas de la puerta. La curiosidad me pudo; poco a poco fui acercándome. La noche pareció oscurecerse más y el silencio reinante se convirtió en un sonido muy fino y metálico.
La tenue fisura de luz amarilla era como una llama, que en su parpadeo, me llamaba entre susurros. De repente estaba allí, frente a la inmensa y centenaria puerta, con las manos abiertas empujándola y adentrándome en el interior.
La vieja galería me conocía como a un hijo adoptado. No soy de esta ciudad, cuando llegué a ella, ya empezaban a blanquear mis cabellos, mis ojos, precisaban de unas lentes para separar las palabras cuando leía. Con el tiempo, surgió una estrecha amistad con Andrés; conservador, cuidador, administrador, en definitiva, dueño de esta casa colonial, herencia de sus antepasados y transformada con delicadeza en galería de arte.
Sobresalientes artistas han expuesto en sus salas, otros, nobeles y jóvenes promesas, en ocasiones, han expuesto juntos, demostrando que en el arte existe algo más allá de lo material.                                          Mi conocimiento de la casa era absoluto. Normalmente ayudaba a Andrés a descolgar los cuadros y preparar las paredes entre exposición y exposición y, él, un entendido en la materia, me explicaba las técnicas, los estilos, y hasta los defectos más invisibles de las pinturas que se mostraban. Un sótano bien aislado, y en perfecto orden, almacenaba las obras que, en concepto de pago o comisión, la mayoría de las veces le eran entregadas. Yo le ayudaba a protegerlas, y de paso, descorchábamos alguna que otra botella de vino, dejando que el paladar y la música de los lienzos, buscase la conversación adecuada.
Irrumpí en el espacioso hall. La intensidad del alumbrado emitía apenas un haz de claridad. Los amplios ventanales mostraban los postigos entre abiertos, dejando pasar un resplandor azulado. El sonido metálico del silencio se detuvo y una sensación de inquietud imparable comenzó a alojarse en mi mente. Con sigilo y rapidez ascendí las escaleras, presentía algo inesperado, terrible, pues, el dueño era sumamente ordenado y nunca dejaría la galería abierta, a no ser por un motivo demasiado importante.
Una tras otra recorrí las salas ante la estoica mirada de todos los cuadros; incluso, aparté los gruesos cortinajes de terciopelo que cubrían algunos rincones donde no se exponía. Bajé las escaleras de frío mármol verificando la ausencia en las salas de algo anormal. La puerta del sótano, entre- abierta, me hizo ascender con apresuramiento. Rebusqué en todos los rincones sin hallar nada; los latidos de mi corazón se escuchaban en el silencio como el repique de un tambor. Sobre la mesa donde solíamos dejar que se disolviera el tiempo había una nota en blanco y la vieja pluma de Andrés, como dispuesta a escribir un mensaje.                                        
Me senté un momento; cerré los ojos intentando ordenar el desasosiego, mi memoria, hacía y deshacía el recorrido intentando encontrar alguna respuesta. Un soplo de aire hizo presencia; el envoltorio de papel de los cuadros, al contacto con este inesperado fluido vibró, ocasionando un sonido semejante a las hojas secas del bosque cuando las pisa un leñador.
Abrí al instante los ojos; un río de espesa saliva aprisionó mi garganta, un vaho azulado emergía de mi boca; mi cuerpo entero se estremeció. Subí despacio las escaleras de madera, al contacto con mi pesado cuerpo, producían un extraño sonido, como si fuesen palabras sueltas atrapadas en un eco lejano.
La tímida luz parecía  estar atrapada en los cuadros. Mostraba otras formas, imágenes distintas a las que en realidad expresaban. De nuevo recorrí las salas observando detenidamente las pinturas. Había en ellas otros cuadros, secuencias superpuestas, diluidas formas humanas, animales famélicos, esqueletos de pájaros, largas avenidas de cipreses. Impresionado y a su vez atrapado en esta nueva visión, decidí apagar las luces, cerrar los postigos de las ventanas y, de un fuerte impulso, cerrar la puerta de la galería y esperar la quietud de un nuevo sol.


Marcos Jimenez Leon


http://cmomentos.blogspot.com.es/









22 diciembre 2012

Autorretrato sobre la nieve

Pinto con alegría, con la misma alegría que usted hace el amor con una mujer.
Auguste Renoir


Más allá de Orión

dormiré a la sombra del roble

que alcanzó infinitos arco iris.

Hablaré los idiomas del agua

cuando golpea las piedras,

bailaré al son de sus reflejos

y el aire se disfrazará de azahar,

levitara en su esencia mi duende

Más allá de Orión.


Mayte Freire


05 diciembre 2012

No está solo

El espíritu creador no pregunta: sabe  

Salvador de Madariaga


Anima-loto



Cristalli di sole

voli di libellule multicolori

sentore d’anice…

Sui viali di foglie,

a pelo d’acqua,

petali di nelumbo.

Splendi anima-loto

dal fango delle umiliazioni,

illumini, invisibile lanterna,

lo specchio stagnante

da cui ho preso vita.

Rischiari gli angoli bui

della coscienza addormentata.

Fioriscono i petali in ali.

Anch’io, ora, son libellula in volo.



(Valentina Meloni)
 


04 diciembre 2012

Aroma secreto


Aroma secreto 
COMO EL VERSO POSIBLE QUE BUSCO

Comienzo un cuento de invierno
cuando resbala de la mañana
su aroma secreto a paraíso.

Me deslizo entre las sábanas
como si una ola fuese todo el mar
y habitase en su fuerza
cualquier silencio y su misterio.

Sé que la vida corre igual que la sangre
y decido olvidar.

Busco el fuego de la letra
con toda su pasión,
un verso posible.

Llega el invierno y no encuentro
un final cuando se aproxima
tu cuerpo a mi cuerpo.
caminamos el tiempo en nuestro refugio,
piel y abismo,
noche y viento…

Nos miramos sin preguntar,
de nuevo la respuesta quedó
sin principio ni final.

Me vestí tan mortal como la lejanía.

En mi noche escribí la sombra de una lágrima
y la dejé partir.


23 noviembre 2012

Lugar que existe



SI EN LOS OJOS TE BESAN ESTA NOCHE…

Tienes en la boca la esperanza,
los labios suyos,
el rostro del tiempo…

Inesperado encuentro entre la calma y el sueño.

Eres flor y laberinto que se descifra
en el latir de los corazones,
dulce voz que nace encaramada al  vuelo posible,
a lo vivo.

La noche y el mar viajan en todas direcciones.

Si en los ojos te besan esta noche,
buscándote en miles de palabras pronunciadas,
camina libre, armonioso ritmo de las olas
pronunciando tu nombre, su nombre…

Cuando muera la tarde
tendrás en la boca la esperanza,
los labios suyos,
un jardín, una promesa,
un lugar que existe en un poema.

Si en los ojos te besan esta noche…


Mónica López Bordón
Domingo, 16 de septiembre de 2012






20 agosto 2012

Siesta entre las hortensias


Siesta entre las hortensias



Hortense per sempre

Piccoli petali colorati
pensieri delicati
pennellati su labbra d'amore
in tenui tinte sfumate.
Passo dopo passo
volano i petali-pensiero
intrisi del ricordo di Hortense,
profumati d'eterno fervore ...
Cadono senza sfiorire
sui ciottoli del viale.
Soffici piumini di cuori
al sentore antico d'Oriente
carezzano le dita del poeta-pittore
imprimono la tela di leggiadro sentire
Hortense per sempre...
fioritura di un amore immortale.

(Valentina Meloni)

15 julio 2012

Luz de mariposas

Luz de mariposas-diptico.


Partidas las aguas en dos,
ondulan azules, titila la luz,

un nenúfar blanco
apresta en la textura un esbozo de esperanza,

clave del arte natural, expresión libre,
música de clavicordio, desahogo,
donde los ojos paran el llanto.

¿qué haría el hombre sin el sueño,
sin la revelación misteriosa de un pincel,
que movido por la mano de un pintor
recrea el amor a lo imposible?

¿qué haría el hombre
sin la ventana de un lienzo para soñar,
creando caminos donde el viento hace girar
la imagen de una angustiosa crisis,
creando resquicios de luz
reflejos malvas
en baño fresco de agua?

¿qué puede hacer el hombre sin el arte?

© Luis Vargas


13 mayo 2012

Como el rio


Como el río

Como el río

que se desliza mansamente

por su cauce,

así nuestra vida

va marcando surcos

a medida que avanzamos.

Vida vivida

de claros y oscuros.

Veredas de inmensos

y maravillosos colores

donde el alma se solaza,

y donde podemos alcanzar

el cielo con las manos.

Sueños en azules

y dorados,

donde nos sumergimos

en cálidas aguas

y unidos en un gran abrazo

renacemos

con un grito de esperanza,

donde todos nuestros deseos

nos han sido regalados.

O como en el jardín del Edén

donde las lágrimas fueron derramadas

por castigo divino,

y como sauces nos acercamos

al cauce de los ríos

para saciar nuestra sed milenaria.

Aguas mansas y dulces

y otras…

turbulentas y amargas.

Así es el ciclo de la vida.

Navegar nuestro propio cauce

hasta llegar a las aguas saladas

de un placido mar

que nos acogerá dulcemente

en su eterno regazo,

siempre,

entre azules y dorados.

Isabel Miralles

http://blogdeisabelmiralles.blogspot.com.es/