L.E.AUTE
"Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas-la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino". Viktor Frankl
21 marzo 2019
FLORES ROJAS
L.E.AUTE
26 junio 2018
Splendor in the Grass
Natalie Wood en Resplandor en la hierba
22 noviembre 2016
Movimiento
El jarrón da forma al vacío y la música al silencio.
Georges Braque
10 junio 2013
LOS AÑOS DE GIVERNY
15 mayo 2013
Ser un pintor
15 abril 2013
DEDICATORIA
Dante Alighieri
Pedro Enríquez
https://www.facebook.com/pedro.enriquez.13
23 marzo 2013
Fuego y rocio
Desde aquí y hasta aquí, salieron y llegaron diversas cartas que ahora se reproducen en el libro “Los años en Giverny. Correspondencia” de Claude Monet y cuyo cuidado estuvo a cargo de Paola Alarcó, jefa del área de Pintura Moderna del Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid). Sus cartas, recopiladas y traducidas por primera vez al español, nos permiten asomarnos a la faceta más íntima de un artista que sufrió durante su vida la búsqueda de la perfección, que gozó del amor, de la familia y de la amistad, que vivió con interés los asuntos de su tiempo, que viajó incansablemente buscando el paisaje ideal y que le narró su vida diaria a pintores como Renoir, Cézanne o Pissarro, a escritores como Zola y Mallarmé, a su paternal agente Durand-Ruel, y sobre todo a su esposa Alice.
En una de sus cartas a su agente, puede leerse: “[Giverny], 5 de junio de 1883. Estimado señor Durand, [...] No he tenido más remedio que hacerme construir a la orilla del Sena un cobertizo para proteger mis barcos y guardar mis caballetes y telas. Esta construcción ya se ha terminado, ahora tengo que pagarla y cuento con su promesa. No he querido decir que pensárais abandonarme, pero creí que en aquel momento aquello estaría por encima de sus posibilidades. En cuanto tenga algo que merezca la pena se lo enviaré. Ahora voy a poder dedicarme por completo a la pintura, pues he estado bastante ocupado con la instalación de mis barcos. Como el Sena no está cerca de la casa, he tenido que ponerlos a buen recaudo; y luego la jardinería que me ha absorbido un poco recogiendo algunas flores para pintar los días malos. Finalmente todo esto ha terminado, no voy a soltar ya los pinceles y podré mandarle cosas que le gustarán. Mientras tanto, le pido que no me olvide, pues la tranquilidad es lo primero para trabajar bien. Suyo afectísimo.
Claude Monet”.
19 febrero 2013
Preso el amor
Marcos Jimenez León
28 enero 2013
COLOR DE VERSOS
Marcos Jimenez Leon
http://cmomentos.blogspot.com.es/
22 diciembre 2012
Autorretrato sobre la nieve
Auguste Renoir
05 diciembre 2012
No está solo
El espíritu creador no pregunta: sabe
Salvador de Madariaga
04 diciembre 2012
Aroma secreto
23 noviembre 2012
Lugar que existe
20 agosto 2012
Siesta entre las hortensias
Piccoli petali colorati
pensieri delicati
pennellati su labbra d'amore
in tenui tinte sfumate.
Passo dopo passo
volano i petali-pensiero
intrisi del ricordo di Hortense,
profumati d'eterno fervore ...
Cadono senza sfiorire
sui ciottoli del viale.
Soffici piumini di cuori
al sentore antico d'Oriente
carezzano le dita del poeta-pittore
imprimono la tela di leggiadro sentire
Hortense per sempre...
fioritura di un amore immortale.
(Valentina Meloni)
15 julio 2012
Luz de mariposas
13 mayo 2012
Como el rio

Como el río
Como el río
que se desliza mansamente
por su cauce,
así nuestra vida
va marcando surcos
a medida que avanzamos.
Vida vivida
de claros y oscuros.
Veredas de inmensos
y maravillosos colores
donde el alma se solaza,
y donde podemos alcanzar
el cielo con las manos.
Sueños en azules
y dorados,
donde nos sumergimos
en cálidas aguas
y unidos en un gran abrazo
renacemos
con un grito de esperanza,
donde todos nuestros deseos
nos han sido regalados.
O como en el jardín del Edén
donde las lágrimas fueron derramadas
por castigo divino,
y como sauces nos acercamos
al cauce de los ríos
para saciar nuestra sed milenaria.
Aguas mansas y dulces
y otras…
turbulentas y amargas.
Así es el ciclo de la vida.
Navegar nuestro propio cauce
hasta llegar a las aguas saladas
de un placido mar
que nos acogerá dulcemente
en su eterno regazo,
siempre,
entre azules y dorados.
Isabel Miralles