11 diciembre 2013

Ultima luz









TULIPÁN ENCENDIDO

Tan húmeda, tan ciega voy,

respiración entrecortada llevo,

ando dejando mi olor entre el tumulto.

Se me asoman las flores en el vientre

liberando ganas y néctar de frutas.

Tulipán encendido.

Se expanden endorfinas en el aire,

eclosionan, atormentadamente

mueren,

en el camino se desangran,

tan sedientas están.

Mueren por sobredosis de deseo.

Meri Pas Blanquer, del libro de poemas Eróticos desvaríos