ANITA 75 X 150"Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas-la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino". Viktor Frankl
25 junio 2011
Flores sin mal II
ANITA 75 X 15011 junio 2011
Crepusculo en la mañana
Crepusculo en la mañana 116 x116AMANECIDA
El mundo se despereza tras los cristales.
Se ofrece la mañana en su luz desplegada,
una luz que inunda de rubores
los perfiles líquidos donde se refleja
como una niña tímida,
como una dama avergonzada.
Sólo el trino de los pájaros rompe el silencio
en la extensión palpitante que alcanzan los ojos.
Más allá, sobre la cumbre de los montes presentidos,
la vista se detiene y se pregunta
sobre los paisajes ocultos y apartados
que esconden tras su contorno a medias.
El verde se derramará en las colinas,
trenzará árboles frutales con mediterránea querencia
y precipitará la alegría ineludible.
Respiro hondo y olvido los sombríos cauces interiores.
La eternidad me ha sido concedida en un segundo.
Isabel Martinéz Baquero
28 mayo 2011
Flotando

Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.
Arthur Schopenhauer
POEMA A MI MADRE
Madre, te siento en el límite del mundo,
caminar de Tierra y Mujer,
palabras plurales que me dejan desplegarme
en la fuerza de la hoja en blanco,
tan poderosa en nuestros silencios,
tan fértil en cada nudo por deshacer.
Nos hablamos en nuestra distancia,
mi inquietud y tu impaciencia
dibujan un paisaje, a veces abrupto,
pero siempre tan interesante
sabiéndonos parte del juego.
A veces, soy arista y tú, como Gea
el gran centro que domina el universo
desde la cumbre de la montaña
como los soldados templarios,
implacable.
Entonces, ambas queremos ser
el as de oros para fugarnos con
nuestro triunfo.
Y de nuevo la separación
con tanto amor por decir.
Sintiendo tu voz te busco, madre,
desde la sangre que palpita en mí.
Te busco en los versos.
Tendida en el umbral de tu nombre
caigo en vertical por tu piel
y le entrego al poema esta mujer.
Alondra, madre, de aire desnudo
para poder amar.
Mónica López Bordón
25 mayo 2011
Reflejo oculto
Reflejo oculto 100 x 50La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes.
Arthur Schopenhauer
09 mayo 2011
Flores sin mal
Retrato de Laura Márquez 80 x 60La moda se pasa de moda, el estilo jamás.
Gabrielle Coco Chanel
He cometido el peor de los pecados, quise ser feliz.
Un aroma.
Cierro los ojos, y entre los colores de mi sueño surge la evocación de una mujer.
Esa mujer que se confunde entre las brumas del recuerdo...
Y una flor.
¿O es ese búcaro que recoge en una gavilla florida todos los sentimientos que ofrece una sensación?
Andrés, lo ha conseguido de nuevo.
Ha conseguido que la belleza natural de las flores se refleje en el sentimiento entrevisto que nos produce la presencia de un ramo de flores.
La Femme. Toujour la femme… ¡Et les Fleures!
Nuestras mujeres… Nuestras flores…
Fundidas y confundidas en la femineidad sin feminismo. En la sensualidad sin erotismo. En la belleza velada a nuestra vista para provocar nuestra imaginación.
Las flores, como objetos bellos.
La mujer, como objetivo de belleza.
Reflejo unas de las otras.
Complementadas en nuestra mente y complementos de nuestro Ser.
¿Quién podría imaginar su existencia sin la esencia de una mujer o el aroma de una flor?
Desde luego, Andrés Rueda no.
No hay más que recorrer su extensa obra para ver en sus colores el reflejo de la luz que las flores y las mujeres, las mujeres y las flores han representado en cada momento de su vida.
Ahora, ha llegado el momento de dejar fluir esos sentimientos que afloran con el embrujo de su entorno, donde, las flores y las mujeres, las mujeres y las flores tienen una personalidad que se hace patente a través de sus trazos. Unas veces etéreos, otras contundentes para ser la expresión de su alma atormentada por la belleza.
Mujeres y búcaros. Flores y retratos. Rotundos o insinuados.
Así es el alma de Rueda.
En femenino.
Miguel Ángel Júdez Antón.
29 abril 2011
El sentido de la vida
GatitoHay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido.

