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07 junio 2013

Mística primavera





8 DE JUNIO



Mística primavera


Nací el 8 de junio.
Toda la luz se derramó en mi sangre,

pero hace tiempo que no encuentro
ni la luz ni mi sangre.

Pensé que era mejor poner mi vida
muy lejos de las cosas que he querido,
muy lejos de las cosas de este mundo,
muy lejos de tu amor, que ha sido el mundo.

Me fui fuera de ti
para poder volver un día
curado de la bestia que me ocupa.
Pero la bestia se ha hecho grande,
tan grande como puede hacerse un hombre,
y vamos los dos juntos de la mano
camino de la muerte:
                                 ¡si me vieras!,
los ojos que quisiste son agujas
clavadas hacia dentro.

Soy uno de esos hombres que desguaza
las flores con sus botas de jinete.
Consumo polen ácido,
comulgo reno crudo, escupo arcilla.
Me digo con palabras que les lamen
los ojos cancerosas a los ciegos.

Confieso que he bebido cera hirviente

tratando de sellar todas mis puertas.

A veces, si mi bestia se ha dormido,
planeo una manera de escaparme:
me visto un traje nuevo, me anudo una corbata,
mas, vueltos al espejo mis dos ojos,
descubro que me mira un hombre muerto.

Y entonces, inhumano, desterrado,
retorno al colchón sucio de mi siglo
y cumplo un año más lejos de todo.

No he vuelto a escuchar luz.
No he vuelto a besar pulso.
Me alumbran y devoran la garganta
estrellas tan brillantes que son negras.

Mas dejo testimonio de que todas
las noches de mi vida he pronunciado
tu nombre con gemidos animales.
Tan fuerte te he llamado que no existe
frontera entre el aullido y mi persona.

Quizá sólo fui alguien un instante
del 8 de aquel junio de aquel año,
lo mismo que son hombres los que lloran
y dejan de existir los que no aman.

 Antonio Praena

 Premio Nacional de Poesía José Hierro

01 marzo 2012

MELOCOTONEROS

En flor




MELOCOTONEROS


Te cansaste demasiado aquel verano

sulfatando los melocotoneros.

Tú no sabías del aroma

poético, oriental y evanescente

que la palabra melocotoneros

exhala al florecer en algún libro.

Yo sí que lo sabía, sí sabía

de flores y poemas, cosas tontas,

porque mi condición ha sido estéril,

pues nunca he dado frutos

tan dulces y redondos, tan solares

como esa fruta tuya:

de mi mano

nunca ha comido nadie, de mi esfuerzo

tan sólo un hambre nueva se ha seguido.

Papá, me da vergüenza

sentir que cada letra de esta página

también ha sido tuya, sólo tuya,

papá, que te cansaste demasiado

cuidando que el gusano de la muerte

no entrara al corazón del alimento.

Papá,

si hubiera néctar dulce en estos versos,

si dejo aquí esperanza y no se pudre,

será sólo por ti,

por ti que sin saberlo me enseñaste

las cosas imposibles que yo canto.

Antonio Praena Segura

De Actos de amor. Premio Nacional de Poesía “José Hierro”. Madrid 2011.





EL JOVEN FRAILE


Y pensar que nadie desabrochará mi camisa
con manos de paloma,
ni hará caracoles en el vello de mi pecho
porque ya tengo un amor que es Todo y Nada...

Y saber que soy un guerrero
que reza como un almendro...

Antonio Praena Segura

De “Humo verde”. Premio Iberoamericano de Poesía “Victor Jara”. Salamanca 2003.