26 julio 2013

Luna de Julio

Bajo la Luna


Luna de agosto.
Hasta el portón irrumpe
la marejada.

 haikus - Basho

23 julio 2013

Melancólicamente

Melancólicamente

TIENE QUE SER AHORA
La noche se desploma desbordada de estrellas,
me asomaría a tus ojos de alegría infinita.
Me enamora tu risa que como enredadera,
trepa por mis tobillos, se enrosca en mi cintura,
y muere entre mis pechos, confundida conmigo.

Tejo una red de átomos para el desasosiego,
y me pregunto tantas, tantas veces las cosas,
¿cómo no escuchas esto que late aquí en mi alma?
¿todas las oraciones sacrílegas que rezo,
las veces que renuncio a escapar de tus ámbitos?

Y te amo, te amo, aunque ya es imposible,
y en la noche cerrada se ha perdido un lucero
que se llamaba amor o se llamaba tú,
y mañana, mañana, salmodiarán los pájaros,
con su trino lejano, una extinta pasión.

Es ahora cuando arden la cruz y sus maderos,
y el deseo se abre como una flor ignota,
es ahora cuando expira la dicha en el costado,
mañana será tarde, mañana habré agostado,
esos bosques que anoche, no regó nuestro amor.


Alejandra Menassa de Lucia.

19 julio 2013

DESPERTAR



DESPERTAR

Nazco

esperándome a mi misma

encontrándome

recién nacida 

en el blanco de la hoja

sintiendo la voz con las pupilas

borrando al tiempo del tiempo

escribiendo mi alma

de mujer en mujer.

Mónica López Bordón 

16 julio 2013

Sombra limpia


Sombra limpia
El amor es un puzzle
A veces mato palabras
que se descontrolan.
Las cazo entre dientes y las amortajo
en el bajo vientre.

El Amor es un puzzle imantado,
múltiples piezas danzantes
se dejan acariciar por manos
que ordenan el Caos
con dedos impermeables.
Las piezas se utilizan a ciegas,
se quitan y ponen,
se guardan, se mezclan,
se atraen o repelen.
Las piezas se crecen,
se mueren,
se encuentran,
se pierden,
se guardan,
chocan entre ellas,
reclaman repuesto,
bendicen al cielo
y cuando las manos
se abren ante ellas...
Las piezas encajan
sin el mínimo esfuerzo.

MarianGardi


14 julio 2013

Tras las flores rojas





Tras las flores rojas 65X81



Tras el enjambre de rosas, se difuminan las sombras 

y la ausencia del hombre, efímera tal vez.


En el aire, 


se perciben los sueños


del azul, del verde, del amarillo,


llenos de suspiros mágicos


como el blanco casi agónico en esa lejanía, 


tan cercana a los ojos,


donde el dolor y el cansancio


tiritan en las copas de los árboles,


tan huérfanas y hendidas, como sus raíces.


Tras las flores rojas,


todo sucede despacio, y es presencia.


José Perona.